Mamá con fines de lucro

Gracias a estos nueve meses que llevo de maternidad y nueve de embarazo, me he revalorizado como profesional y mi perfil en LinkedIn se ha vuelto significativamente más atractivo. Lo cual me ha dado mucho alivio porque antes tenía la creencia de que ser madre te hacía “menos competente en el mercado laboral” y que podía ser “un obstáculo para ascender o recibir mejores beneficios”, o que, tomar “un break para criar a los hijo” depreciaría mi curriculum.

Y es que ser madre me ha dotado de competencias que antes pensaba que sólo podía desarrollar participando en un team building, de esos intensos que empiezan con biodanza para hacerte sentir completamente fuera de lugar, luego caminar sobre carbones encendidos, lanzarte por un barranco y dejarte exhausto al final del día para aprender a pensar fuera de la caja y, así, conseguir aumentar la producción de la compañía con un recorte presupuestario manteniendo un clima organizacional digno de un Great Place to Work.

Entonces, en vez de complicarle la vida a Recursos Humanos para complacer los caprichos de los gerentes que piden desarrollar las limitadas o inexistentes competencias de sus colaboradores, les propongo a las empresas que enfoquen su estrategia en: atraer, seleccionar y por sobre todo, retener a profesionales que sean madres y padres ya que estos suelen tener el valor agregado de estar recibiendo constantemente capacitación con coaching de parte de sus hijos.

A veces me pregunto ¿Cómo sería una entrevista laboral en la que yo describa y sustente que la maternidad es una experiencia tan valiosa para mi curriculum como cualquier otra? Me imagino algo como esto:

Entrevistador: Buenas Isabella, bienvenida a la última fase de este proceso de selección. Para poder saber si eres la persona que estamos buscando, indagaré en tus habilidades gerenciales.

Veo que, en tu experiencia laboral actual como mamá, has logrado implementar y regularizar procesos de reingeniería. Me puedes mencionar algunos de tus logros:

Yo: Es así, durante el 2019 fui seleccionada para liderar el proyecto de mayor impacto en la historia de la empresa: Traer Un Ser Humano al Mundo. Este proyecto implicó aumentar el consumo de materia prima, ampliar significativamente la estructura física y optimizar los recursos energéticos para poder cumplir con la fase de gestación exitosamente, lo que implicó también, una desaceleración de las actividades comerciales para dar a luz a nuestro nuevo y desde entonces cliente exclusivo, El Bebé. Luego vino la fase post lanzamiento que requirió una estrategia de servicio minuciosa para poder satisfacer las altas e impredecibles demandas que empezamos a recibir del cliente.

Como puede ver, además de cumplir con las metas, tuve la oportunidad de mostrar muy bien mi capacidad de trabajar bajo presión, manejo del cambio y adaptabilidad emocional, mental y sobre todo física.

Entrevistador: ¡Muy interesante! Ahora por favor ¿Podrías contarme una experiencia poco exitosa, que hayas tenido en este trabajo y cómo la manejaste?  

Yo: Por supuesto, durante esta experiencia he tenido que ser muy resiliente para poder responder a los retos que cada vez parecen más desafiantes. Uno de los fenómenos que aún no logramos estandarizar ha sido el de los brotes de crecimiento. El Bebé los experimenta sin anticiparnos y de manera irregular, lo que ha impactado el indicador de “sueño del bebé” que fluctúa fácilmente con cada brote y lo deja inestable. Esto ha puesto a prueba mi creatividad ya que las técnicas tradicionales de arrullo como: ruido blanco, canciones de cuna de abuela y baños de tina quedaron desfasados con las actualizaciones de software que autogestiona este bebé. Pero gracias al trabajo en equipo con mi principal aliado, El Papá, hemos revolucionado la estrategia de dormir al bebé. Lo más reciente que implementamos fue el uso de efectos especiales que recrean La Vía Láctea junto con aromaterapia y sonidos de mantras budista que le brindan al cliente toda una experiencia de relajación y nirvana, nada que pueda envidiar a un SPA en Bali. De esta manera hemos podido sobrellevar estás crisis, reinventándonos constantemente. 

Entrevistador: Y, ¿cómo haces para manejar la frustración ante la constante incertidumbre?

Yo: creo que el cargo de ser mamá me ha regalado el don de La Paciencia, una técnica ancestral que me permite pasar de un estado de ira descontrolado a uno de alegría absoluta, sin que eso me genere un conflicto existencial. En el pasado eso hubiese significado abrir un proceso de crisis de identidad y varias sesiones con mi psicólogo. Esta técnica, conocida recientemente como Inteligencia Emocional, me ha permitido detectar y evitar fácilmente agentes desestabilizadores que puedan alterar el clima organizacional en el equipo.

Entrevistador: ¡increíble su exposición! Ya nos vamos casi acercando al final de la entrevista solo te quiero hacer un par de preguntas más. Como parte de nuestra filosofía organizacional es vital contar con líderes inspiradores. ¿Cómo lo practicas actualmente en tu rol de mamá?

Yo (Luego de tomarme unos minutos y reflexionar diría): Si bien las lecciones de Simon Sinek, sobre el Golden Circle no me han servido en lo absoluto para persuadir al cliente a que siga nuestras sugerencias, al menos me ha servido para aplicarlo con El Papá e impulsarlo a pasar más tiempo con El Bebé para yo poder tener algo de balance vida vs. trabajo. Ahora, estoy teniendo tiempo para terminar las conversaciones que empecé hace meses en Whatsapp y también escribir artículos sobre mi rol de mamá.

Entrevistador: ¡sencillamente fenomenal Isabella! Creo que tu experiencia y motivación nos agregaría mucho valor en la organización. Pero quiero hacerte una última pregunta para cerrar. Si te va tan bien en tu rol actual ¿por qué quieres cambiar de trabajo?

Yo: Es cierto, me va muy bien a pesar de lo retador que ha sido y realmente adoro mi trabajo, pero ¡no he pensado en dejarlo en ningún momento! Estoy aplicando para este proceso de selección porque sé que soy capaz de asumir los dos trabajos exitosamente sin que uno obstaculice al otro. Yo tengo el compromiso de hacerlo, ¿ustedes tendrían el compromiso de brindarme las oportunidades y beneficios que me permitan desarrollar una carrera laboral en su empresa sin que eso implique sacrificar mi rol de madre?…

Así me imagino que sería mi potencial siguiente entrevista laboral. ¿Cuál será el final? Te lo dejaré en tus manos. Imagina que tú eres el entrevistador, o la empresa, o la sociedad, o el mundo. ¿Me seleccionarías? ¿Creerías que mi experiencia como madre agregaría valor a mi carrera profesional y a los objetivos de la empresa?  

Creo que el valor personal que nos demos nosotros es el primer paso para que los demás también lo hagan. Si conoces a alguna mamá o papá que se pueda sentir a veces frustrado por pensar que su rol como madre-padre pone en riesgo su carrera profesional o sus ingresos económicos, te pido que le animes y des coraje para que reconozca el gran valor que está agregando con su trabajo de cuidador, primero a sí mismo y luego a una sociedad que a veces parece indiferente y en contra de los valores familiares. Si eres tú esa mamá o papá, espero que te haya sacado una sonrisa esta historia y quiero que sepas que te estás revalorizando cada segundo que estás presente con tus hijos y que pienses de qué manera tu rol de cuidador puede impulsarte en otras áreas de tu vida como la laboral en este caso. Finalmente, todos como sociedad deberíamos reinterpretar creencias como:

  • “Ella dejó de trabajar para dedicarse a sus hijos”. Ella no dejó de trabajar, cambió un trabajo por otro.
  • “Pídele el favor a Laura que ella no está trabajando y tiene tiempo”. Laura trabaja en casa para su familia A TIEMPO COMPLETO. Antes de pedirle un favor, pregúntale primero ¿En qué te puedo ayudar? ¿Te llevó algo? ¿Quieres compañía?
  • “Ella estuvo de permiso de maternidad, no le corresponde aumento/ascenso este año”. Ella puede ser perfectamente evaluada por el tiempo que sí estuvo. Sin embargo, puede que ella prefiera simplemente un horario flexible o trabajo a distancia, un permiso de paternidad más razonable para que el papá de sus hijos ayude a balancear la carga en casa, una guardería y, que le den una palmadita en la espalda reconociendo la doble jornada de trabajo que está haciendo.

(Nota: si eres de Recursos Humanos o empleador puedes proponer mis estrategias si aun en tu empresa no lo están aplicando y llevarte el crédito completo. A la orden)

Este artículo es una colaboración especial que escribí con mucho cariño para Amazona Foundation sobre el trabajo que hacemos los cuidadores (madres, padres, entre otros) y no es reconocido en la sociedad.

Gracias a Betty Gabriela Rodríguez por la oportunidad y la confianza. Ha sido un placer.

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